La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que se caracteriza por sequedad, picor e inflamación recurrente. El tratamiento de base en la dermatitis atópica incluye la hidratación diaria con una crema para la dermatitis atópica. Está demostrado que el uso continuado de crema para la dermatitis atópica no solo mejora el estado general de la piel, sino que también reduce la intensidad de los brotes y su frecuencia. Por lo tanto, una buena estrategia para prevenir los brotes en la dermatitis atópica es mantener la piel adecuadamente hidratada con una crema para la dermatitis atópica adecuada para cada tipo de piel.
Sin embargo, no todas las cremas hidratantes son iguales ni todos los pacientes responden de la misma manera a los distintos productos. La selección y la aplicación correcta de la crema para la dermatitis atópica son claves para obtener el máximo beneficio y evitar la irritación o el empeoramiento de los síntomas.
¿Cómo seleccionar la mejor crema para la dermatitis atópica?
Existen varias estrategias de hidratación en la dermatitis atópica, basadas en la capacidad de la crema para restaurar la barrera cutánea y mejorar la estructura de la piel. Las cremas para la dermatitis atópica están diseñadas para imitar los componentes naturales de la piel y ayudar a retener la humedad, evitando la pérdida transepidérmica de agua.
1. Cremas con glicerol
- El glicerol (glicerina) es un humectante que atrae agua hacia la piel desde las capas más profundas y del ambiente externo.
- Es una opción eficaz para mejorar la hidratación y suavidad de la piel.
2. Cremas con petrolato
- El petrolato (vaselina) forma una barrera protectora sobre la piel que evita la pérdida de agua.
- Es especialmente útil en pieles muy secas o en zonas con descamación.
- Su textura más densa puede resultar algo incómoda para algunos pacientes, pero es muy eficaz en la restauración de la barrera cutánea.
3. Cremas con ceramidas
- Las ceramidas son lípidos que forman parte natural de la barrera cutánea.
- La aplicación de ceramidas refuerza la integridad de la barrera y mejora la capacidad de retención de agua.
- Son muy útiles en dermatitis atópica porque la piel de estos pacientes suele tener una deficiencia en ceramidas.
4. Cremas con factores naturales de hidratación (NMF)
- Los factores naturales de hidratación (urea, aminoácidos, lactato) son moléculas que ayudan a retener la humedad en la capa córnea de la piel.
- Mejoran la elasticidad y flexibilidad de la piel.
- En concentraciones bajas, la urea es hidratante; en concentraciones altas, puede irritar la piel, por lo que debe utilizarse con precaución en pieles inflamadas.
5. Otras opciones
- También se pueden emplear productos con aceites naturales (aceite de jojoba, aceite de aguacate) y con pantenol, que tienen propiedades emolientes y regeneradoras.
- Las formulaciones sin fragancias y sin conservantes son preferibles en pieles atópicas para minimizar el riesgo de irritación.
6. Cremas de nueva generación para eccema leve
Recientemente han salido al mercado un tipo de crema para la dermatitis atópica específicamente diseñadas para piel eccematosa o inflamada, pero que no está muy dañada ni en un brote severo.
- Estas cremas permiten ser aplicadas sobre piel inflamada sin causar escozor.
- Tienen propiedades antiinflamatorias suaves y reparadoras que ayudan a restaurar la barrera cutánea y calmar el eccema leve.
- En algunos casos, estas cremas incluso pueden curar el eccema si no está muy inflamado, actuando como un tratamiento intermedio entre una crema hidratante simple y una crema de tratamiento médico.
- Estas cremas vienen etiquetadas como «Medical Device» o «dispositivos médicos», ya que no son simplemente hidratantes, pero tampoco están clasificadas como fármacos.
- Este tipo de crema es especialmente útil para mantener el control de la dermatitis entre los brotes o en casos de eccema leve o moderado.
En general, no existe una crema mejor que otra para la dermatitis atópica. La elección depende de la tolerancia individual y del estado de la piel en cada momento. Algunos pacientes prefieren texturas ligeras para el uso diario y productos más densos (como vaselina) para las zonas muy secas o durante los brotes.